¿Te has preguntado alguna vez si la revisión de literatura que estás realizando para tu investigación es verdaderamente objetiva, o si simplemente estás «eligiendo a dedo» los artículos que respaldan tus ideas previas
En la investigación actual, la inmensa cantidad de literatura científica disponible puede ser abrumadora. Ante este volumen de información, el enfoque tradicional suele ser una revisión de literatura narrativa o informal. En ella, solemos buscar sin planificación previa, consultando una única base de datos y terminando por hacer un sesgado «cherry-picking» de artículos. Esto genera revisiones subjetivas, imposibles de replicar por otros investigadores y poco confiables para informar decisiones prácticas o de políticas públicas.
La solución para eliminar este sesgo no es leer más de manera desordenada, sino transformar el flujo de trabajo mediante un método transparente y reproducible. Para mapear con rigor toda la evidencia disponible sobre un tema en ciencias sociales, ejecutamos el flujo estructurado de una revisión exploratoria (scoping review) basado en el consolidado marco de trabajo de Arksey y O’Malley.
Este flujo de trabajo sistemático comienza con la preespecificación de un plan rígido (protocolo), avanza hacia una búsqueda de alta precisión en múltiples bases de datos académicas, filtra de forma objetiva la información mediante fases de cribado, clasifica los estudios en una matriz estructurada y reporta los hallazgos de forma visual y transparente.
La aplicación de este flujo estructurado se traduce en los siguientes procedimientos y pasos prácticos:
- Definir el protocolo (Plan de navegación): Redactamos un plan antes de buscar para reducir el riesgo de sesgo. Formulamos la pregunta de investigación mediante el marco PCC (Población, Concepto y Contexto). Por ejemplo, en una revisión sobre la perspectiva LGBT en servicios de bienestar infantil, identificamos claramente a los profesionales (población), la perspectiva LGBT (concepto) y los servicios de bienestar (contexto). Asimismo, definimos los criterios específicos de inclusión y exclusión.
- Búsqueda precisa y registro: Evitamos el uso de Google Scholar debido a sus severas limitaciones en precisión y transparencia. En su lugar, buscamos en 3 a 5 bases de datos específicas (como PsycInfo o Social Work Abstracts) más una base de datos multidisciplinaria (como Web of Science o Scopus). Combinamos términos clave y sinónimos con operadores booleanos (AND, OR) en el título o resumen. Registramos la fecha, bases de datos, sintaxis exacta y el número de resultados en una bitácora o diario de búsqueda («audit trail») para asegurar que sea reproducible.
- Cribado y selección en dos fases: Filtramos los resultados primero mediante la lectura rápida de títulos y resúmenes. Luego, localizamos y leemos los textos completos de los artículos preseleccionados. Para minimizar el sesgo individual, este proceso es ejecutado por al menos dos revisores independientes, quienes resuelven cualquier discrepancia mediante consenso.
- Mapeo de datos (Charting): Extraemos la información clave de los estudios incluidos y la organizamos en una hoja de cálculo (habitualmente Excel). Clasificamos según el país de origen, diseño metodológico, tamaño de la muestra y hallazgos principales.
- Reporte transparente y diagrama de flujo: Exponemos los resultados combinando resúmenes narrativos con tablas o gráficos que muestren las tendencias. Es mandatorio incluir un diagrama de flujo (como el formato PRISMA) que documente de forma exacta el número de artículos recuperados, duplicados eliminados, registros excluidos y la razón de exclusión de los textos completos.
¿Por qué funciona este método? Porque no se trata de una recopilación casual de lecturas, sino de un procedimiento científico guiado por la metodología de Arksey y O’Malley (2005) y las directrices del Joanna Briggs Institute (JBI). Al exigir un protocolo prediseñado y una búsqueda sistemática en bases de datos indexadas con vocabularios controlados, cerramos la puerta a la selección sesgada de artículos. Esto garantiza que cualquier persona pueda replicar la búsqueda y llegar exactamente a los mismos resultados, proporcionando una base sólida de evidencia para fundamentar la práctica profesional y la investigación futura.
¿Qué opinas de este método? ¡Déjanos tu caso o tu tema de investigación en los comentarios para analizarlo en el próximo artículo y ayudarte a estructurar tu propio flujo de búsqueda sistemática!